miércoles, 13 de mayo de 2009

El Tano y Pamela David

Hace justo una semana tuve que viajar a Córdoba por trabajo. Ida y vuelta en el día. Llegar, hacer una presentación para un posible nuevo cliente, cruzarse todo Córdoba para ir a otro cliente, otra reunión y volver para tomar el avión de vuelta.

Viajé con uno de los chicos que trabaja en preventa, que cariñosamente llamó “gordito” porque es más petiso que yo y pesa casi 100 kilos. Con el gordito tenemos un duelo a muerte en el ping-pong de la oficina. Empezamos a jugar a los pocos días que ingresó, y como tenía un nivel casi tan pedorro como el mío, los partidos eran disputados y parejos. Al principio llevábamos la cuenta de los partidos ganados por uno y por otro, pero en los últimos 3 meses hemos jugado tantos partidos que ya decidimos solamente contabilizar la diferencia. Al día de hoy, estoy abajo por 2 partidos.

Me pasó a buscar por mi casa con un remise a las 6 de la mañana, el remisero tenía un auto que no entiendo cómo llegaron desde Montegrande a Caballito, y lo peor o más gracioso, es que apenas conocía las principales avenidas de capital, por lo que tuvimos que guiarlo calle a calle y curva a curva para poder llegar al aeroparque.

A las 7.30 embarcamos, y nos dispusimos a buscar nuestros asientos. Y acá comenzó mi descubrimiento de las habilidades del gordito fuera del ámbito de la oficina. Subimos al avión y teníamos la fila 4, ventanilla para él y asiento del medio para mí. En el asiento del pasillo ya estaba sentada una señorita, muy bonita por cierto. Nos acercamos, y el gordito, sin darle tiempo a nada, tira la mochila por arriba de la cabeza y empieza a pasar entre el respaldo del asiento de adelante y la chica sentada. Entre su abultado abdomen y el poquísimo espacio que hay entre filas, terminó pasándole toda su voluminosa humanidad casi encima. La cara de la chica fue indescriptible. Para diferenciarme un poquito, le pedí si podía levantarse para dejarme pasar más cómodo para los dos. Cuando logro sentarme y acomodarme, este impresentable que naturalmente tiene un vozarrón, me dice: “che! está buena la minita eh!". Lo mejor de todo, es que como se dio cuenta que me pone incómodo por demás este tipo de situaciones, se la pasó todo el viaje haciendo comentarios de este estilo a los gritos.

LLegamos a Córdoba. Taxi hacia el centro. Desayuno rápido para hacer tiempo hasta que se haga la hora de la reunión. Y habíamos caminado 3 cuadras y ya me había enamorado 5 veces de distintas cordobesas. Subimos al cliente y la recepcionista era una bomba. Dimos la presentación, nos fue muy bien. Salimos a almorzar algo rápido y me enamoré 5 o 6 veces más.

La reunión de la tarde, otro taxi hasta el aeropuerto, y a esperar el embarque. Y lo mejor de todo…

Estamos subiendo al avión, teníamos fila 3. El gordito seguía vociferando ya descontrolado a los 4 vientos lo que le parecía cada cordobesa que nos cruzábamos, hasta que… estamos entrando al avión y veo en el primer asiento a una morocha que la rompía, 3 segundos después cuando mi cerebro puso a funcionar las 3 neuronas, me doy cuenta que la morocha era Pamela David. Apenas la reconocí, lo miro al gordito… y sí… ya era tarde. Me mira, la mira, me mira, la vuelve a mirar… “MIRAAAAA!!!! PAMELAAAAA DAVIDDDDDD”. Creo que muy pocas veces pasé tanta vergüenza, la miro como pidiéndole disculpas por tener un compañero tan burdo, y la mina se estaba cagando de la risa.

Nos sentamos tan sólo una fila detrás de Pamela, después que volvió a pasarle el culo por la cara a otra chica que no fue lo suficientemente rápida para pararse para dejarlo pasar, y tuve uno hora y veinte de comentarios a todo volumen sobre lo buena que estaba Pamela.

12 comentarios:

Anónimo dijo...

TU ANSIADA AMIGA

Tanitoooo, me matan esas situaciones!!!! es mas, si voy con alguna desubicada en algun viaje de trabajo, y hace esas escenas, lo mejor es poner cara de nada, porque sino te tenes que sacrificar!!!! ja
Otra cosa... como venimos con las cordobesas, eh??. Entre las 11 o 12 veces que te enamoraste, fija te canto tu proximo post, jaja.
Y, como venis con tus desiciones???
Beso enorme
Te sigo leyendo ( ah , una cosa, te tomas tu tiempito para postear nuevamente no??)

Anónimo dijo...

Las cordobesas son lo más!!

El Tano dijo...

Ansiada amiga: estoy vago, no solo con el post, con todo. Excepto con el trabajo que le estoy metiendo muchas pilas (igual ayer con la lluvia, laburé desde mi casa), estoy vago con la facu, con el blog, con tomar decisiones...
Y si estás suponiendo que mi próximo post viene por el lado que me encaré alguna cordobesa, me encantaría poder darte la razón... pero no tuve tiempo!

Lali dijo...

Una bestia peluda tu amigo!

Y me quedó lo de tu último comment del post anterior ... vuelve El Panza? Mmmm, me parece que algo no entiendo!

Che, y en serio está tan buena Pamela D? Jajaja!

Juanitina dijo...

Qué Hdp como me reí, es impresentable el gordito!

El Tano dijo...

Lali: entendiste bien... el panza está volviendo al cuerpo del tano (o sea... estoy a un paso de volver a las andadas). Y sí, el gordito es un zarpado. Ahhhh... y Pamela está mucho más buena de lo que uno se puede imaginar. Es un bombonazo!

Juani: absolutamente impresentable.

ABCCATita dijo...

bueno... tardas un poco en postear en eso estoy de acuerdo...
Esos viajes te dejaron mas de una cosa: conocer cordobesas, conocer a Pamela David y no volver a llevar a ninguna cita a tu compañero..

Saludos!!

Mery Swanson dijo...

Me muero de verguenza cuando hay alguien famoso y la gente hace escandalo!!!!! El "gordito" un horrorrrrrrrrrrrrrrrr!!!!!!!
Besotesssss

Blonda dijo...

Yo la tenia a Pamelita de clienta en elanteultimo trabajo.Linda, aún sin maquillaje.Siempre habia un nabo que se ponia a vociferar: está Pamelaaaaaaaaaaaa! Igual que tu amigo.Impresentable =)

besos!

A.- dijo...

Ay Tanito, debo admitir que el regreso de El Panza me entusiasma!! Era terrible Panzis ... eso sí, CUIDA LAS FINANZAS, además de fiestero, era medio desorganizado con la guita!!

Besos!

Agustín dijo...

Qué buena historia! Pamela es una maestra!

Julia dijo...

las cordobesas somos así (?)

:P