jueves, 5 de marzo de 2009

Estamos como nos merecemos

Hoy me quedé a trabajar en mi casa. A la tarde tengo la “adaptación” de mi princesita a salita de 4 en su colegio nuevo. Hoy arranca en el cole que quizás termine su secundario, así que es el primero de muchos días en el mismo lugar. Por suerte, con la mamá pudimos ponernos de acuerdo sobre el perfil de colegio que queríamos y conseguimos vacante. Veremos cómo se adapta…

Ya que no iba a ir al centro, aproveché para ir a renovar el registro. A pesar de no tener auto ahora, seguí pagando la cuota del ACA sólo para poder ir a renovar el registro en Flores sin tener que ir a Roca. Así que a las 9.15 ya estaba iniciando el trámite. En el ACA sólo se puede tramitar pérdidas o renovaciones, por lo que la cantidad de personas es mucho menor a la de Roca, y la mayoría de la gente es socia. El promedio de edad superaba largamente los 50 pirulos, por lo que la demora en los exámenes médicos era un poquito mayor.

Estando ahí me tocó presenciar el fiel reflejo de por qué tenemos la cantidad de muertos que tenemos en rutas y calles. Adelante mío había un señor mayor, aproximadamente unos 75 años. Estaba para renovar el registro, que a esa edad, se renueva anualmente. Primero pasó por el oculista, estuvo cerca de 10 minutos, yo no tardé más de 2. Después pasó por la audiometría, no sé cuál fue el resultado, pero desde afuera del consultorio yo escuchaba lo que la doctora le gritaba… y por la cantidad de veces que le tuvo que repetir las preguntas supongo que él no escuchaba. Después nos tocaba ir al psicólogo. Normalmente la gente entraba y a los 5 minutos como máximo estaba saliendo. Yo esperaba del otro lado de la puerta. Pasaron 5, 10, 15 minutos. Cómo tardaba mucho me hicieron pasar a la siguiente etapa que era el “examen médico”. De ahí escuchaba perfectamente lo que la psicóloga le preguntaba. Cuando yo empecé a escuchar le pedía que dibujara un círculo y que pusiera los números dentro como si fuera un reloj. A los pocos segundos le daba más indicaciones corrigiendo lo que este hombre hacía. Al ratito hizo llamar a la médica que me estaba haciendo preguntas a mí, para informarle que el señor no superaba el examen psicológico. Una breve discusión en la que el hombre decía que hacía más de 25 años que manejaba y que no podía ser que por lo que decía una “mocosa” no le fueran a dar el registro. De ahí llamaron a un supervisor, y le informaron que tenía que volver en 6 meses a hacer el test. El señor se puso como loco, diciendo que lo quería hacer de nuevo en ese momento, le decían que no, el señor insistía diciendo que hacía 20 años que era socio del ACA y que no le podían hacer esto.

Conclusión: no sé qué fue lo que pasó o lo que dijeron, pero 20 minutos después le estaban entregando la nueva licencia adelante de mis ojos.

En el medio de todo esto la gente quejándose porque tenían que ir a una charla de 45 minutos de educación vial, o porque les renovaban el registro sólo por un año.

Definitivamente no va a servir de nada los puntos, los controles y todo lo que quieran inventar si no cambia primero nuestra forma de pensar y actuar. Mientras tanto… mucho cuidado al salir a la calle.

5 comentarios:

Psicologa con problemas dijo...

mi abuelo manejo hasta los 80, coimeaba a todos, un desastre. Los nietoss lo obligamos a vender su auto, hoy con 86 nos sigue puteando!

TucuMALA

Genetica Marital dijo...

Naaaaaaaaaaaaaaaaa
Este país es una joda, no me cabe duda..

Cyll :)

Blonda dijo...

Te envidio.Perdi el registro hace tres años y el lunes tengo turno en Roca para hacer el tramite desde cero...ni se lo que me espera!!!!!!!!!!!


Besotes

Maruh dijo...

dato: no se si realmente es bueno pensar que la nena va a estar hasta terminar el secundario en el mismo colegio... no siempre es la mejor opcion

dato2: que es peor? el bobo que se queja sin fundamentos o el que le da la razon? siempre la caga el que da de comer al chancho

Pasajera en trance dijo...

Yo pasé toda mi vida en el mismo colegio. No le hagas eso a la pobre criatura. No seas tan cruel. Consejo de quien lo padeció y lo sufre hasta el día de hoy, cuando lo recuerda. :)