lunes, 23 de marzo de 2009

Fin de semana de festejos…

Este fin de semana fue de festejos, debido principalmente a que el día de hoy fue el que estipulamos con mi chica para festejar nuestra relación.

Si bien no tenemos una fecha exacta, la idea de poner el 23 de marzo fue como establecer el momento en el cual los dos nos poníamos las pilas con esta relación.

Así que los festejos comenzaron el día sábado bien tempranito. Me regaló un día de SPA con masajes. Llegamos cerca del mediodía al SPA de Medrano y Córdoba, la primera sorpresa fue que estaba dividido en dos áreas: hombres y mujeres, por lo que nos separaban de entrada y sólo compartiríamos el almuerzo.

Me dispuse a entrar al sector masculino, en la entrada un flaquito me dio un toallón y unas ojotas y me mostró el vestuario. Como no tenía la más mínima idea de cómo era esto le pedí que me asesore, y ahí llegó mi segunda sorpresa: “mirá, esta parte es sólo para hombres, así que ponete el traje de baño o no te pongas nada, no hay problema”. Fueron unos segundos de duda, porque si bien ya he hablado aquí mismo sobre el comportamiento adecuado de un hombre en un vestuario, una cosa es bañarte sin correr la cortina y otra cosa es estar sentado en un sauna con un viejo en pelotas al lado tuyo.

Me puse mis bermudas que llegan hasta por debajo de las rodillas y me dispuse a iniciar el circuito: ducha, baño finlandés, ducha, sauna, ducha, pileta de agua fría, hidromasaje. Arranqué por la duchita, salí con mi toallón y el lugar parecía vacío. Ni un alma por ahí. Entré al baño finlandés y creo que debe ser la sensación más parecida a entrar a una cámara de gas. Un vapor a 60 grados centígrados que no te deja verte la punta de los pies y un aire tan caliente que te quema las fosas nasales. Me senté para tratar de entender las sensaciones que mi cuerpo recibía y acostumbrarme. De pronto, entre medio de la espesa neblina, y a unos 50 cm de mi cara, aparece un viejo totalmente en pelotas. El cagazo que me pegué casi hace que me caiga del banco, me mira y me dice: “buenos días…”, apenas le pude contestar.

Llegado el mediodía me avisan que es mi turno para los masajes. Me atendió un señor de procedencia oriental que a los segundos de haber posado sus dedos en mi cuerpo ya estaba haciéndome doler partes de mi cuerpo que no sabía que podían doler de esa manera. Párrafo aparte para la digitopuntura en cabeza y planta de pies, no solo me dolía donde me hincaba el dedo sino en los riñones, espalda, etc… una cosa de locos. Por momentos llegué a pensar que me conocía de algún lado y yo le debía deber plata porque la saña con la que me clavaba los dedos no eran normales.

Almorzamos una ensaladita con agua y después de una última duchita reparadora salimos para ir directo a la cama a dormir más de 2 horas de siesta.

gorda

El domingo por la noche la invité al teatro. Fuimos a ver la obra “Gorda”, que todo el mundo nos había recomendado. Y realmente hacía mucho tiempo que no la pasaba tan bien en un teatro. Me gasté unos buenos morlacos y pagué primera fila al centro. Realmente teníamos a los actores a menos de un metro, y se vive de una manera muy particular esa proximidad, sobre todo si tenés al Puma Goity en calzones justo adelante tuyo.

La obra es impecable, el Puma la rompe. La gallega (la gorda) es una actríz del carajo. María Socas (a la que durante mi adolescencia le dediqué más de una) está bien, y el que la rompe es Jorge Suárez, un gordito conocido de hacer segundos papeles en la tele que la juega de compañero de laburo de Goity y prejuicioso máximo. La obra se pasa rapidísimo, uno empieza cagándose de la risa, y al menos mi chica y yo terminamos a moco tendido en la primera fila. En el saludo final el Puma Goity me guinó el ojo y María Socas cuando la vió a mi chica intentar contener las lágrimas le hizo una mueca y le tiró un beso con la mano (datos pelotudos al margen).

De ahí salimos a comer una pizza como corresponde después de ver teatro en calle Corrientes y nos clavamos una fugazzeta con jamón en La Americana.

Hoy a la mañana, para completar los festejos, le mandé este desayuno al trabajo:

desayuno

2 comentarios:

Jek dijo...

que lindo tantos mimos para un finde no? espero que perdure y no te estreses tanto

Jamona dijo...

:( que lindos
le voy a pedir a papa noel lo mismo.